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jueves, 7 de marzo de 2013

Noa Wine Travel - Parte 6 (final)


 Bueno, ahora si, la ultima bodega de lo que denominamos Noa Wine Travel, conozcan los vinos del Esteco.

 Si tuviera que hacer una lista de los vinos que resonaron en mi infancia de seguro en la lista figura entre los primeros lugares, sino el primero, Michel Torino. De hecho hasta el día de hoy mi abuela o algunas personas que beben vino desde antes que yo naciera siguen eligiendo esta marca. Tal vez por la semejante imagen que tiene en vinos de mesa, el grupo Peñaflor cuando adquirió la bodega y la transformo en lo que hoy en día es “El Esteco” empezó a crear botellas de líneas mas altas y saco sus nuevos representantes, de menor a mayor, Elementos, Don David, Ciclos, Fincas Notables que se incorporo hace poco y Altimus como tope de gama.
 Apenas entramos a la bodega nos invitaron a subir hacia una de las terrazas y poder apreciar toda la finca con sus viñedos, al bajar ya nos esperaba Alejandro Pepa, enólogo que se hace cargo de este gigante del norte. Mientras nos contaba un poco de su historia y de la bodega hacíamos un recorrido para poder conocer todo lo que se necesita para crear mas de 5 millones de litros anuales. Entre sector y sector llegamos a donde se encuentran los tanques de acero inoxidable con vino ya fermentando, claro que no íbamos a salir de ahí sin probar un poco, así que Alejandro nos convido algunas muestras, entre ellas un Pinot Noir que estaba en pleno remontaje y nos explico un poco sobre los datos que rebelaban sus aromas, algo que como dije en otras ocasiones es un privilegio para quien no trabaja haciendo vino, conocimos por ultimo la sala de barricas que ya estaban llenas y trabajando. Ahora que afinamos nuestros sentidos pasamos a sentarnos con una tabla de quesos y obviamente, sus vinos. ¡A degustar!
 En primer lugar probamos el Ciclos Sauvignon Blanc Fume 2012, si, leyeron bien, es un vino que esta destinado a exportación y tuvimos el placer de probar antes que emprenda viaje, así que para quien no se encuentra en Argentina y lo ve en góndola les dejo una referencia. Cuando recién lo abren la botella les grita que hay un sauvignon blanc adentro, es súper intenso, un vino amarillo pajiso con reflejos verdosos y muy brillante, en nariz muy cítrico, pomelo y juro que había una cáscara de limón por ahí, una nota vegetal, ruda y el fume (ahumado) es muy sutil, en boca es coherente, una acidez bien punzante que deja la boca muy fresca, bien redondo y el alcohol permanece oculto sosteniendo toda la estructura del vino. En lo personal les diré que me encantan los sauvignon con mucha acidez y este la tiene, tengan en cuenta que es un vino pensado para otro mercado, talvez al que esta acostumbrado a beber sauvignon menos nerviosos les haga ruido la acidez, en lo personal a mi me gusto mucho.
 En segundo lugar probamos un Torrontes 2012 de la linea Don David Single Vineyard perteneciente a “Finca la Primavera”. A esta altura ya deberían ser expertos en los “torros” (como le decimos cariñosamente) de cafayate y este es un gran exponente también de exportación. Una nariz intensa y con buena permanencia, bien frutal y con un jazmín, miel y vainilla que lo acompañan, en boca tiene buena acidez, obviamente mucho menor que el vino anterior pero lo suficiente como para acompañar algunas comidas regionales. Un dato interesante, lo deje calentarse un poco como para que el alcohol no intente esconderse en la baja temperatura, nunca apareció, me gusta cuando esto sucede ya que su equilibrio es real. Casi me olvido, obtuvo un Trophy en el Argentina Wine Awards (AWA) 2013.
 Volvamos a lo que queda en el mercado local y hablemos de tintos, y ¡que tintos!
 Empezamos tranquilos por decirlo de alguna manera, Ciclos Malbec 2011, un vino muy conocido para nosotros y que ya marca un salto importante con las líneas anteriores, pasaron 2 años y sigue conservando su color rojo violaceo, algo que marca como obligatorio su terroir, en nariz buenas frutas maduras, casi una mermelada de ciruela y una mezcla entre coco y vainilla acompañan el sutil roble, una nariz interesante y que agradecemos para los vinos de su rango de precio, en boca bien equilibrado, taninos redonditos y alcohol muy bien integrado. Un vino que le podemos dar muchos mas usos que la carne asada, aunque con ella sean grandes compañeros.
  Continuamos con el Fincas Notables Cabernet Sauvignon 2010, como había comentado antes la nueva joyita del Esteco, ediciones que corresponden al estilo single vineyard. A este vino lo había probado a ciegas en el concurso vinos sub 30 edición Rosario y obtuvo medalla de oro, me hubiera gustado saber como lo puntué en aquel entonces pero les comento que después de probarlo nuevamente sostengo el reconocimiento que obtuvo, un vino elegante, con frutas que van por el lado de la mora y el cassis, un poco de higo talvez y un pimentón que agrada mucho, la madera muestra presencia pero esta muy bien integrada y empieza a mostrar de a poco sus aromas de buquet, en boca súper equilibrado y coherente con la nariz, decididamente un gran exponente de Cabernet Sauvignon, ya lo había dicho antes, esta uva se lleva muy bien con el norte.
 Cerramos, como no podía ser de otra manera con el Altimus 2010, ¿esta de mas que les comente que este vino también gano un Trophy en el AWA?. Esta joyita es un blend que varia cada año según como sean las cosechas, un trabajo de artesanos entre Alejandro Pepa y Daniel Pi que refleja todo el potencial del valle, es un vino elegante que si bien posee buena fruta madura en su nariz lo que me compra es la mezcla entre café y chocolate que entrega y deja un recuerdo largo, en boca sucede lo mismo y se le suman los taninos bien redondos y una acidez que lo acompañara largos años, en este momento esta impecable de todas maneras, un vino que si bien le puede hacer frente a comidas complejas y delicadas yo lo usaría para la sobremesa y de seguro seria el protagonista en cada charla. Ojo, a este vino hay que esperarlo en copa, no esperen que en los primeros minutos despida todo su potencial, lo mismo es un lujo que no creo que quieran beber rápido.
 Al finalizar la cata de semejantes vinos continuamos con una charla bastante entretenida para conocer al enólogo tras las botellas, Alejandro nos contó un poco de técnicas en los viñedos y todo los retos que año a año traen las vides, realmente cerramos nuestro viaje mejor de lo que creíamos y si bien podríamos quedarnos conversando por muchas horas mas, las uvas continúan trabajando y el enólogo las tiene que guiar en su labor, liberamos a Alejandro y nos fuimos gustosos de aprender tanto, aunque no dejaríamos Cafayate sin novedades, pero claro, en otro momento tal vez las cuento pero habrá agradables sorpresas de parte de este gran enólogo. Muchas Gracias a el por su tiempo, conocimientos y claro, vinos.

lunes, 18 de febrero de 2013

Noa Wine Travel – Parte 1


 Podría aburrirlos contando como llegamos a realizar este viaje, pero creo que no es el tema que nos compete realmente, así que simplemente lo resumiré repitiendo una frase que escuche y leí muchas veces: “el mejor vino es el que se comparte”. Así es que si este viaje lo hubiera hecho solo no seria igual, por suerte tuve la posibilidad de compartir con amigos, viejos y nuevos.

 Pasemos al recorrido ¿les parece? La primera bodega que visitamos fue Colomé, bodega que siempre deja bien parada a Argentina en el exterior, dentro del país ya es una vieja conocida, al menos para los que disfrutamos los vinos de alta gama. Esta bodega presume de ser la mas antigua de nuestra república al contar con mas de 180 años de edad, eso es un orgullo para cualquiera del nuevo mundo vitivinícola, luego de cambiar unas pocas veces de dueños termino en mano de Donald Hess en 2001 y de ahí comienza una nueva historia. La bodega Colomé además de ser la mas antigua posee también el viñedo mas alto del mundo, denominado justamente “altura máxima” ubicado en Payogasta a 3111 msnm. ¿A más altura mejores vinos? Eso lo decidirán ustedes, por mi parte les diré que la personalidad es otra, después el consumidor elige según sus gustos. Colomé posee ademas una fundación que ayuda a los habitantes de la zona con alimentos, salud y educación, si bien los fondos provienen de la firma Hess Family Estates se aceptan donaciones.

 Después de Aprender un poco de la bodega pasemos a lo que seguramente les interesa, los vinos. Antes de almorzar comenzamos la degustación con un Torrontes 2012, un color amarillo pajizo muy brillante con una nariz frutada y un toque de azahar y miel, bien amalgamados y delicados todos los aromas, en boca buena acidez sin ser punzante y el alcohol muy bien equilibrado. Al finalizar el almuerzo nos convidaron un helado de torrontes con dulce de cayote y nueces y a pesar de ser un vino seco marido a la perfección con el postre, uno de mis pocos experimentos que salieron triunfantes entre un postre dulce y un vino seco, punto a favor para la versatilidad del vino.


 Luego del vino blanco llegaron tres malbec pertenecientes a la línea “Lote Especial” todo del 2010, los viñedos de estas botellas están ubicados en San Isidro, Colomé y el Arenal a 1700, 2300 y 2600 metros del altura, con estas botellas se genero el primer gran debate del grupo. El primero fue un vino que en el momento de caer en la copa desato un abanico de aromas, acá uno entiende lo que son los frutos rojos, además se valora tanta intensidad en un vino Argentino de mas de 2 años, el segundo sorprendió un poco menos y el tercero como que hasta ahí, pero por suerte estábamos con tiempo y de a poco los vinos se fueron abriendo y el “arenal” que fue el ultimo de la serie libero toda su mineralidad, las frutas fueron suplantadas por especias, nuez moscada sobre todo, ahora si, la sorpresa apareció y llovieron halagos para este muchacho, el segundo corrió la peor de las suerte, no por no tener atributos, sino porque engloba a los dos, frutas y especias, pero el que mucho abarca poco aprieta y los votos fueron comprados por la intensidad, creo que al igual que los otros dos, si lo bebiéramos solo daría muchas satisfacciones. La madera por su parte no tuvo mucho protagonismo gracias al buen equilibrio y eso creo que nos gusto a todos, el roble es bueno, siempre que no tengas que masticarlo en el vino. Así que Gracias Thibaut (enologo de la bodega) por no hacer abuso de este recurso. Cerramos la degustación con el Colomé Estate, también un Malbec del 2010, este es el caballito de batalla de la bodega en el exterior y esta compuesto por los otros 3 vinos con un mayor porcentaje del "Colomé", lo miremos de esta forma, los “Lote Especial” son las princesas pero la reina es el Estate, delicadezas si las hay, un vino que tal vez deberíamos esperarlo un poco mas en botella para que gane en complejidad, entre los 4 tintos pongo mis fichas en el, tal vez influyo que iba a la perfección con la colita de cuadril que comimos, lo cual es lógico ya que investigando (leyendo el menú) vi que la salsa que acompañaba la carne lo tenia de protagonista a este vino. De todas maneras creo que lo seguiré eligiendo por el tiempo de vida que tiene, mas allá de su complejidad aromática y su sencillez para ser bebido, en su juventud también suma.


 Luego de la sobremesa fuimos a visitar el museo James Turrel, es algo diferente a lo que uno esta acostumbrado, un lugar que juega con la mente y no nos prohíben tocar las obras, de hecho esta diseñado para interactuar con las mismas, mucho no quiero decirles porque seria contarles como termina la película, así que los que no son amantes del vino tienen otra excusa para visitar la bodega, además en el camino que los lleva al museo podrán aprender que hay vida después del malbec como decía mi eterno profesor y conocerán uvas no tradicionales en Argentina como la Mourvedre por nombrar una.



 Al terminar la visita y mientras aguardábamos que nos vinieran a buscar para retornar a Molinos, pueblo en el cual pasamos la noche, comimos una picada de quesos la cual acompañamos con otro “Lote Especial” llamado “Misterioso,” nombre que le da el desconocimiento de las uvas con la que esta elaborado, personalmente creo que en su mayoría es Torrontes, Chardonnay y Riesling, seguramente algunas mas. Este vino tiene un hermoso color amarillo verdoso con reflejos dorados, una nariz muy cítrica pero con un toque mineral y el jazmín y la miel del torrontes, todos descriptores puntuales de las uvas que creo que lo componen, un vino con buena acidez y alcohol bien equilibrado que acompaño la tabla de quesos de manera correcta.



  Ahora si, finalizamos con los vinos y aparecieron las camionetas, y en esto quiero realmente agradecer a la bodega mas allá de la excelente atención, les cuento porque. El Verano es la época de lluvia y para cruzar desde Molinos a Colomé hay que atravesar un rió a lo ancho, debe tener 150 metros aproximadamente, cuando esta crecido ni las  camionetas cruzan, mucho menos nuestros autos, la bodega tuvo la amabilidad de trasladarnos con una pala mecánica al otro lado del rió y luego acercarnos en 2 camionetas hasta la bodega que se encuentra a 16km aproximadamente de este, el mismo proceso en sentido inverso se cumplió para nuestro retorno. Ademas el Sommelier de Colomé Pedro Aquino y su equipo gestionaron un día que no olvidaremos.



 Para terminar con esta primera parte les informo que compramos el “Colomé 180 años” así que cuando lo beba les cuento. El viaje es largo, pronto seguiré con las próximas visitas. Santé!