Seguimos en Mendoza, ya pasaron algunas
bodegas y el Premium Tasting, lugar en el cual tuvimos el placer de conocer a
Rogelio Rabino, enólogo de Finca Sophenia, el Cabernet Sauvignon Reserve 2011
de esta bodega fue el único vino de menos de $100 que estuvo entre los 26 vinos
degustados el segundo día del Premium, un dato para nada menor.
La bodega se encuentra en Tupungato, mas
puntualmente en Gualtallary, tan cerca de la cordillera que su inmensidad deja
en miniatura a Finca Sophenia, la cual obtiene su nombre gracias a la amistad
de dos niñas -o al menos hace 15 años atrás lo eran- que lograron unir a sus
padres y crear este proyecto. Sophia y Eugenia ya crecieron y ahora forman
parte del equipo que esta transitando este hermoso camino que es hacer el vino
Argentino.
Unas semanas antes de viajar a Mendoza nos
contactamos con Eugenia y preparo todo para recibirnos en la bodega y
brindarnos una tarde inmejorable, recorrimos las instalaciones y nos contó
sobre el proyecto que viene creciendo año a año y con pasos firmes. Una bodega
muy bien equipada en la que se ve que uno de sus dueños es una persona con
trayectoria en el mundo del vino.
Seguimos con vinos que ya se encuentran en el
mercado y como lo mandan las complejidades el Alto Sur Cabernet Sauvignon 2012 es
el primero, un vino correcto, joven, fácil de beber y muy cabernet, ese que todavía
muestra las notas de pimiento rojo, pero no molestan, sino todo lo contrario. La
etiqueta viene acompañada además con los 89 puntos Parker, para un vino de este
rango de precios creo que es algo a destacar.
En boca un de los vinos mas sabrosos que
probamos ese día.
Creo fervientemente que a los vinos se los
juzga en boca, al fin y al cabo es una bebida, pero disfruto muchísimo de una
buena nariz, talvez por eso elegí el Finca Sophenia Reserve Syrah 2009, un vino
que gano medalla de oro en Vinos Sub30 el año pasado, me gustaría saber como lo
vote a ciegas en aquel entonces en medio de 50 vinos, por otro lado figura como
“Very Good Value” otorgado por Jancis Robinson en 2010. En fin, un Syrah que todavía
no pierde fruta, que es muy especiado y que esta desarrollando los aromas
terciarios que tanto disfruto, lo mismo le queda mucho tiempo de vida a este
señor.
Gracias Eugenia y Rogelio por recibirnos y el increíble trato, además de todos lo que nos enseñaron.













