miércoles, 19 de junio de 2013

El Desafio Federal 2013 - Malbec

Y bueno, esta es la tercera y ultima parte del viaje enófilo a Buenos Aires y finalmente acá les cuento la razón principal de tan largo viaje, el desafío federal.

 Para quien no sabe que es este desafio les resumo un poco, es una locura. Si, una locura que tuvo Francisco Rivero Segura en juntar a profesionales y consumidores en un mismo lugar a probar vinos a ciegas, una locura que afortunadamente se realizó 3 veces ya y va por mas, una locura que se desarrolla impecáblemente y genero así la suficiente confianza en las bodegas para participar en el evento, esto hizo que año a año el evento siga creciendo y nosotros queramos viajar 1300km para asistir.

 El año pasado por esas grandes casualidades de la vida Silvio (Cata y Pluma) se encontraba en Buenos Aires y tuvo la suerte de poder participar en el Desafío 2012, tras su experiencia decidimos con algunos amigos participar sin saber si existiria la edición 2013. Atentos a las redes sociales que acortan las distancias nos llego la confirmación que se haría la tercer edición, la fecha y el lugar apareció después, una vez con la información en mano comenzamos a armar todo, desafortunadamente se complicaron algunos asuntos y terminamos viajando solo con Silvio. Reservamos todo un mes antes por miedo a no conseguir pasajes u hospedaje, una locura talvez, pero el avión viajo lleno.

 Nuestro camino fue recorrido velozmente gracias a amigos hasta llegar al sábado, a las 17hs ya estábamos listos para ingresar en el Hotel NH Tango, lugar donde se realizo el evento. Al ingresar al restaurante del hotel llego la foto con el banner del evento, uno ya se siente protagonista de lo que viene y las ansias aumentan. Bien entramos pudimos conocer a Juan Manuel Gonzalez, enólogo de Viña 1924 de Angeles y EnoRolland, y a lo lejos ya se acercaba a saludar Edu Vidal de Nube Negra con el cual habíamos probado unas copas el día anterior. Nuestra mesa estaba designada y era la Nº 2, se encontraba ahí nuestro amigo y auspiciante del evento, Mr. Wine, los blogueros Ariel, Pablo y Ariel R que leo habitualmente, mas el famoso Willie el cual espero en algún momento largue su propio blog. La verdad que estábamos en una mesa de lujo y la completaban dos consumidores mas normales que los locos que estábamos ahí. Mirando alrededor pude encontrar a algunos sommeliers, los demás enólogos, representantes de bodegas y seguramente había muchos mas profesionales o no que desconozco sus rostros. 
 La seguidillas de Malbec, cepa que fue la que protagonizo este desafío, estaba pronta a comenzar y empezamos a alejarnos de nuestra copa de espumante y de los pequeños y deliciosos aperitivos que iba convidando el restaurante, además había un poco de gazpacho para el que guste refrescar un poco la boca.

 La cata consto de 64 muestras de 52 bodegas que se dividieron en 3 categorías, para conocer los resultados generales les recomiendo entre aquí. Yo por lo pronto les comento como salió mi eleccion.
 Primera categoría: Entre $50 y $110. 24 vinos.

·         Gran Terroir 2011 – Bodega Zorzal Wines $115
·         Marcelo Pelleriti Reserve Malbec 2008 – Marcelo Pelleriti Wines $90
·         Alto Las Hormigas 2011 – Bodega Alto las Hormigas $87
·         Gran Linaje Malbec 2011 – Bodega Etchart $90 – Ganador del general.
·         Punto Final Reserva 2010 – Bodega Renacer $110

 No se si el orden es relevante o no, si diré que estoy muy conforme con lo que elegí en esta categoría. Si los 24 vinos que probamos fueran una lista de compra seguro los elijo a estos y dos o tres mas.

 Un detalle adicional para quien lee el blog habitualmente. En la quinta parte del Noa Wine Travel les hable de novedades. Este “Gran Linaje Malbec” era una de ellas. Vean que no me equivoque al decir “novedades increíbles”
 Antes de continuar con la cata llegaron unos pinchos de carne y verdura con dos salsas que nuestro cuerpo agradeció, esto sirvió, además de alimentarnos un poco, para limpiar la boca y la mente, reiniciar el sistema y empezar de nuevo. Mientras tanto el sorteo de Mr. Wine se desarrollaba en la sala y esto le dio la posibilidad a algunas personas de llevarse una botellita de Aguma Sauvignon blanc a casa, vino ganador de un Trophy en el Argentina Wine Awards.

  Segunda categoría: Entre $120 y $190. 23 vinos.

·         Nube Negra 2010 – Nube Negra Wines $180
·         Gran Malbec 2010 – Riglos $170
·         Felix Malbec 2010 – Feliz Lavaque $120
·         Lagarde Malbec 2010 – Lagarde $147
·         Gran Guarda 2010 – Sin Fin $130

 Me sorprendí un poco en mi elección, obviamente si los elegí es porque me gustaron, pero… Seguramente 2 de los que elegí nunca los recomendé, y muchos, pero muchos que quedaron fuera los recomiendo ciego siempre. Las cosas que se dan en la cata a ciega sorprenden mucho. De igual manera esta es una categoría súper competitiva y ninguna de las muestras recibió bajo puntaje, solo una me pareció que tenia algo raro y no la puntué.

 Para relajarnos nuevamente antes de la ultima tanda llegaron una exquisita selección de quesos de cabaña piedras blancas, uno de los auspiciantes del evento, además unos pancitos que creo que eran del hotel. Mi queso favorito fue uno que tenia pimienta, en la foto es fácilmente reconocible.
Tercera categoría:  Entre $195 y $400. 17 vinos
·         Gran Medalla Malbec 2005 – Trapiche $230
·         El enemigo 2010 – Aleanna $222
·         Casarena Single Vineyard Perdriel 2010 – Casarena $210
·         Nicasia 2010 – Catena Zapata $370. Primer lugar en la general
·         Republica del Malbec 2011 – Matias Riccitelli Wines $360

Al igual que en la primera categoría son vinos que seguramente hubiera elegido, aunque de los 17 vinos hubiera elegido 12 por lo menos y los otros 5 no los compraría porque ya los tendría. Una categoría impecable. Acá quiero aclarar algo. Me gustan MUCHO, así con mayúscula, los vinos evolucionados, entre tantos jóvenes no fue casualidad que elija el 2005 en primer lugar, si alguien no disfruta de estas notas mejor no compre el 2005 y pruebe algo mas nuevo. Mientras les diré que este esta impecable.

  Mientras conocíamos los resultado de las votaciones y se descubrían las botellas llego el cordero con papines y algunas verduras caramelizadas, un plato principal a la altura. Terminando de comer algunos sacaban fotos, otros comentaban pero siempre el vino estaba ahí, en cada actividad.
 Como en la casa de un amigo se liberaron todos los vinos que quedaron abiertos para que cada uno se sirva lo que mas guste y pueda seguir sacando conclusiones o solo disfrutar. Ya con los dientes mas negros que morados por tanto malbec llego el postre, frutillas con crema en una canastita de chocolate blanco y unas masas dulces. Increíble final.
 Todo termino, nuestras expectativas fueron superadas, la atención del hotel y la organización que desplegó Francisco con su equipo fue impecable. Seguro el habrá encontrado algún error para superar, siempre pasa cuando uno organiza algo, pero para su tranquilidad si lo hubo nadie se dio cuenta.

 Nuestro viaje termino al otro día, almorzando con Musu y su familia, un Deja Vu de lo que fue el noa wine travel.

 Ahora en Tucuman esperamos lo que será del próximo desafío, ansiosos de los vinos y de la gente con la que compartimos estos días. 


viernes, 14 de junio de 2013

Ruta de la Pizza con Nubes Negras

 Al igual que la anterior esta nota tiene mucho contenido de comida. Prometo que la próxima publicación el vino será nuevamente el único protagonista., pero me pareció valido hablar de las pizzas.

 Cuando alguien habla de comida Argentina siempre aparece el asado en el podio, y es que nuestra carne es prestigiosa mundialmente, pero cuando se trata de otras comidas muchas veces regionalizamos, entonces empanadas como en el norte no van a encontrar en ningún lado y cuando de pizzas se trata Buenos Aires siempre saca chapa. Si bien la pizza es una comida italiana Argentina la mejoro notablemente, y hablo con conocimiento de causa. Decidimos aprovechar este viaje no solo con los vinos  y recorrer en medida de lo posible las pizzerías más tradicionales de la ciudad capital.

 Nuestro tiempo era poco y las recomendaciones que sonaban en la red llegaban a las 10 en promedio. Basándonos en nuestra ubicación (el obelisco) seleccionamos 5 pizzerías y ahí probamos de a porciones dos estilos, fugazzeta y mozzarella. Primero comenzamos con dos porciones cada uno, acá tenemos la primera diferencia en las pizzas, las porciones son muy cargadas, entonces, comer más de 4 porciones es algo complicado, algo que no pasa con en el resto del país ni en Italia. A partir de la primera experiencia comenzamos a pedir una porción de cada estilo y compartir. Otra cosa que aprendimos fue que el precio es inferior si se come de parado en la barra que sentado en la mesa. Les cuento un poco como nos fue, con una mirada muy personal claro, en lo que denominamos “la ruta de la pizza”.

  Nuestro primer lugar fue “Las Cuartetas” en Av. Corrientes al 800, lugar en el que se encuentra desde 1935, claro que ya sufrió varias modificaciones y ahora es más grande. La sorpresa fue grata y definitivamente para comer alguna pizza como en Buenos Aires fuera de la provincia hay que hacerla en casa. La pizza de acá tiene una masa muy alta, personalmente prefiero un término medio. Bien cargada y sabrosa. En el podio ocupa el tercer lugar. Prefiero la de Fugazzeta a la de Mozzarella pero las dos están bastante bien. Para comer de parado si no está lleno el lugar es cómodo.
 Continuamos el camino y llegamos a “Banchero” en Av. Corrientes y Talcahuano, inaugurada en 1932 es talvez la pizzería más cómoda de la que recorrimos para comer de “parado” ya que cuenta con banquetas. Personalmente es la última en mi ranking, de hecho la de mozzarella no me gusto, acá pedimos faina y estaba correcto. Solo eso. Por la cantidad de gente que había entiendo que tiene muchos seguidores pero yo no soy uno.
 En tercer lugar pasamos por Güerrin en Av. Corrientes al 1300, fundada al igual que la anterior en 1932, a este lugar lo repetimos la última noche para beber unas cervezas, acá es incómodo comer de parado porque va mucha gente y hay poco espacio, además una de las “mesadas” para comer está en el camino de la fila para pagar, pero si te quieres sentar tienes dos pisos y un entre-piso lo cual le da mucho lugar, además un mostrador con dulces pasteleros que tientan, pero nuestro objetivo era la pizza. Diré que es mi segundo lugar. Nuevamente la fugazzeta me gusto más que la de “muzza” de hecho más que la de “Las Cuartetas”. Si bien le quite puntos por la incomodidad el show de los pizzeros y la vista a la cocina compra mucho y te da un viaje en el tiempo.
 El cuarto iba a ser Los inmortales, justo al frente de Güerrin, pero no venden pizzas por porciones y estaba lleno, lo cual fue un alivio porque estábamos al límite de no poder comer más y mi compañero de aventuras ya la había probado en otro viaje y no quedo muy contento. Así que en cuarto y último lugar fuimos a “El Cuartito”. Esta fue mi preferida, ambas variedad muy sabrosas, en la de mozzarella se puede sentir el gusto a salsa equilibrado con semejante cantidad de queso y la de Fugazzetta tiene “relleno” lo cual la hace una “doble Fugazzeta”. La decoración es muy deportista vintage y aunque creo que es hincha de Velez el dueño no le voy a bajar puntos por eso. Acá pedimos además un vaso de “moscato” y completamos así la famosa canción de Memphis. Ninguna pizzería tiene competencia en esta bebida. Todos usan el moscato de bodegas Crotta. Imagino que la bodega estará muy contenta con eso.
  A la noche nos esperaba el señor Mr. Wine en su casa junto a Eduardo Vidal, enólogo y propietario de Nube negra wines, y unos cuantos compañeros que solo conocía por las redes sociales completaron la mesa. La noche tuvo algo hermoso que los no consumidores de vinos no entenderían, el protagonismo de esta bebida durante el 90% del tiempo.

 Antes de los vinos me gustaría comentar algo, mis respetos para con los enólogos pasa más allá de hacer buenos productos, esto tiene que estar complementado con los conocimientos que tienen sobre otros producto. Un enólogo que solo prueba y recomienda su vino pierda mi total interés, afortunadamente este no era el caso, el enólogo de Nube Negra conoce bien los mejores y peores productos de esta industria. Ya con una simpatía fuimos a probar de manera más abierta los vinos de una bodega que por el momento no está en Tucumán pero que suena en las redes sociales y la tenemos en nuestro inconsciente.

 En primer lugar probamos algo especial, un adelanto de lo que será el Espia, el vino de entrada a la bodega, en esta línea tuvimos dos versiones, una que es a pedido especial de Brasil y la otra que se comercializara acá, entiendo que los paladares son diferentes y me quedo con la nuestra, a nuestro país vecino le gustan otro tipos de vinos que si bien me agradan, no me emocionan. El vino “nuestro” me gustó mucho y si bien no diré el precio yo pagaría un par de pesos adicionales a lo que valdrá en el mercado, o sea, hablamos de un buen producto. La promesa del enólogo fue empezar a etiquetar y embotellar en breve ya que las muestras que probamos fueron embotelladas especialmente para nuestra reunión y algunas presentaciones más así que estaremos atentos a lo que sucede en las próximas semanas.
 Luego siguió el Nube Negra 2010, un vino que fue de mi total agrado, bien lo sirvieron la nota láctica salió de inmediato, luego se mantuvo la manteca pero sin molestar y dejando que las frutas se muestren presentes. Frutas maduras y una madera muy bien integrada le dan un encanto a este vino que se encuentra en el competitivo mundo de los “Alta Gama”.
 Como broche de oro tuvimos la exclusiva del Nube Negra 2011, sacado de barrica para traerlo acá, o mejor dicho llevarlo allá, tiene una frescura diferente a mucho que me gusto. Yo sentí que tenía un blend de alguna uva más elegante tipo pinot, otros sintieron la nota de oporto y otros el aroma a Bourbon, lo cierto es que no había blend ni nada raro, ese aroma era por el roble americano que predominaba por sobre el francés, la verdad que un dato que nos sirve mucho a los que estamos aprendiendo constantemente sobre esta bebida.
 Charlas distendidas de por medio y la admirable historia de Eduardo al renunciar a muchas cosas por el amor de hacer vinos que lo llenen, o sea sus vinos, dio lugar a que llegara la última botella de la bodega, Nube Negra 2008, una añada de las que muchos en la mesa estaban enamorados hace bastante. Un vino que conserva la fruta pero que de a poco empieza a mostrar lo que serán las notas de evolución. Personalmente la 2011 me gusto más. Pero claro, son gustos, el vino estaba bueno. La realidad es que esta pequeña bodega, extremadamente “boutique” elabora vinos de calidad que valen la pena ser probados.
 
 La noche empezaba a cerrar las persianas y concluimos con unas burbujas para festejar un nuevo encuentro, en este caso un Alma 4 chardonnay, vino que me gusto más que la versión de riesling que habíamos probado el día anterior. Aunque talvez las copas fueron las culpables de esto. Ya lo probaremos nuevamente con otras copas y les cuento. Increíble atención una vez más de Musu (Mr. Wine) y un placer haberlo conocido y poder beber unas copas con “El Edu” Vidal.

 Gracias por increíble noche a todos los participantes y en especial a nuestro anfitrión que mas allá de abrirnos las puertas de su casa nos lleno el estomago deliciosamente.
 

lunes, 10 de junio de 2013

Experiencia Eno-gastronomica en Buenos Aires.

 Antes de comenzar les advierto que a diferencia de mis otras publicaciones, esta tiene alto contenido de comida. Una vez dicho esto lo dejo a su criterio comenzar la lectura.

 El jueves 6 de junio pasado nos movimos 1300 km junto a mí ya hermano de vinos Silvio (Cata y Pluma) con destino a Buenos Aires, obviamente no fuimos solo de “turistas” sino que nos habíamos anotado para participar en el Desafío Federal 2013, pero claro, antes de llegar al Sábado (día del evento) teníamos ganas de conocer ciertos lugares, y bueno, les cuento un poco que resultó.

 El jueves ya en el hotel nos visitó “Musu” (MrWine) con el cual compartimos nuestra primera noche eno-gastronomica. Nos dirigimos al “Peron Peron”, restaurante ubicado en Palermo y que tiene como especialidad la comida casera. Nuestro guía de esa noche llevo unas buenas botellas las cuales las fuimos probando a ciegas, luego de tener la charla sobre el vino los destapábamos y voy a decir que me lleve una gran sorpresa.
Foto tomada del perfil de Facebook del Peron Peron
Antes de comenzar con los vinos pedimos la comida así nuestro estomago no realice reclamos y el alcohol no nos deje en una mala situación. Peron Peron nos muestra un menú interesante y que nos recuerda un poco a nuestro Tucuman de barrio, donde todavía los platos de “abuela” están presentes en la casa. Pastel de Papa, locro –bien “pulsudo”-, guiso de lentejas y hasta mate en bombilla aparecen en sus hojas. No quise poner a competir al guiso de mi madre ni al pastel de papas de mi novia así que me decidí por la Bondiola Braden con papas que tuvo un completud de oro con la mermelada de cebollas que acompañaba, realmente increíble. Musu acompaño mi elección y Silvio se decidió por el osobuco braseado, pregúntenle a él como estaba porque no quiso convidar. Antes de eso pedimos unas muzzarelitas empanadas, venia con una salsa que le deba un toque de gusto adicional y lo dejaba perfecto para comenzar a saciar el hambre.

 Mientras disfrutábamos de la entrada llego Gonzalo Alderete Pagés, cocinero intelectual del actual Peron Peron, pudimos saludarlo pero claro, hay que trabajar para que todo funcione y a eso fue. Mientras avanzaba la noche Gonzalo logro escaparse un poco de sus obligaciones y nos acompañó en la mesa donde disfrutamos de los vinos y su comida. Acá el señor cocinero nos contó cual es el secreto de lo sabroso de su comida y el porqué la carne es tan tierna que se corta con el mismo tenedor. Horas y horas de cocción, materia prima de calidad y a mi entender mucha pasión, afortunadamente para los comensales esas horas se ven en el plato y no en la espera del mismo, todo llego en un tiempo de normal a rápido teniendo en cuenta que el Restaurante en poco tiempo se lleno. Gonzalo es amante de los vinos y pudo disfrutar lo que invito Mr. Wine y la botellita que llevamos nosotros que le recordó su Salta natal. Cuando la noche comenzaba a terminar probamos la otra parte de la cocina, los postres, parte en la cual participa Florencia -mujer de Gonzalo- a la cual tambien tuvimos el placer de conocer. Flan con dulce de leche, Membrillo al malbec con Crema y Mousse de chocolate fueron los recomendados y la verdad que no tiene desperdicio, el podio de esos tres manjares esta en el orden que los nombre. Antes de comenzar con los vinos quiero dejar algo en claro teniendo en cuenta los tiempos políticos en los que vivimos. Como su nombre lo indica el restaurante es temático peronista. Esto no quiere decir que usted necesite serlo para disfrutar de esta comida diferente y exquisita. Si lo es disfrutara mucho la decoración, sino lo es no mire la decoración, en cualquiera de los casos la experiencia gastronómica supera a los ideales políticos. No dejen de pasar por este lugar.

 Bueno, antes que comencemos con los vinos pediré disculpas por las fotos, mi celular esta funcionando mal y la luz del restaurante es tenue y ademas me olvide la cámara en el hotel. 

 El primero fue el Gran Syrah 2006 de Finca Las Moras. Una nariz impecable e intensa y un sabor realmente particular, para la edad que tiene el vino está muy bien conservado y con la fruta aun presente. Agregare que no soy lo que se dice un amante de los vinos de San Juan, pero este realmente me sorprendió y diré que fue mi segundo elegido de la noche.
 El Segundo vino que abrimos fue un Benegas Cabernet Sauvignon 2009 de la línea Libertad Estate Wineyard, la verdad que el vino era rico, con una nariz que quedo opacada por el anterior. Equilibrado y fácil de beber. En relación a los otros me gusto un poco menos y quedo en tercer lugar. Insisto en que no era malo, pero si lo dejaron atrás vinos del mismo rango de precios.
 El tercer vino fue un Tomero Petit Verdot Reserva 2011. Hermosa nariz, menos intensa que el primero pero más elegante, las especias de este vino me terminaron de comprar, en boca fue una delicia y con un muy buen equilibrio. Hacía más de 2 años que no bebía nada de la línea Tomero de Bodega Vistalba y me parece que voy a empezar a comprar nuevamente estas botellas. Este vino fue mi elegido de la noche.
 El cuarto vino fue un Laborum Syrah 2011. Personalmente es un vino que me gusta mucho, pero es una bodega a la que le tengo mucho cariño y como lo llevamos nosotros no fue a ciegas como los 3 anteriores. O sea, compararlo con los otros no sería objetivo y prefiero no darle un lugar en esta nota más que la mención.

Cerramos con un espumante de Familia Zuccardi, el Alma 4 Viognier, este vino dio una finalización perfecta a la noche en la que Buenos Aires nos recibía. Con la compañía de Gonza –y su comida-, Florencia, Musu y Silvio los vinos se disfrutaron más. En fin, el vino es para eso ¿no?  
 Muchas Gracias a Vinoteca Mr. Wine y a Peron Peron por su recibimiento.

 A los que esperan la publicación de lo que fue el Desafío Federal en sí, les diré que tendrán que esperar un poco. Tuvimos días movidos hasta que llegó el sábado, pero el camino es entretenido.